Es un espacio de construcción
colectiva. Las personas, grupos, colectivos, ONGS, gobiernos
democráticos, movimientos sociales y políticos,
expresiones culturales pueden participar libremente
en cada uno de los espacios a desarrollarse en el proceso
y en La Cumbre Mundial de Paz.
Bogotá Como Capital Mundial
de la Paz y la Cumbre son un proceso de construcción
de espacios pacifistas y por lo tanto son dinámicas
que van en contra de cualquier violencia o de la promoción
de la misma. Se espera que las acciones de apoyo tengan
ese carácter y los militarismos de cualquier
tipo así como los lenguajes de confrontación
no sean utilizados.
La Cumbre Mundial de Paz y su proceso
de construcción es un espacio de reconocimiento
de los múltiples esfuerzos que en el mundo son
silenciados pero que son los oasis de optimismo que
nos empujan a trabajar por esta movilización.
La Cumbre Mundial de Paz es así
mismo una declaración mundial contra la guerra,
contra la violencia como forma de solución de
los conflictos y con el armamentismo que la nutre y
renueva diariamente.
La Cumbre Mundial de Paz es un pacto
por los valores humanos de la solidaridad, la tolerancia,
la justicia y el respeto decidido de la diversidad cultural,
la pluralidad política y la multiplicidad y heterogeneidad
en las formas de producción y consumo.
La Cumbre Mundial de Paz es un pacto
mundial por la vida en todas sus expresiones. Es el
conjunto de propuestas que surjan y los compromisos
que permitan hacer de la paz la bandera de todos los
ciudadanos y ciudadanas del mundo.
La Cumbre Mundial de Paz buscará
también la humanización del desarrollo
y de la tecnología. Será un punto de discusión
entre iguales sobre lo que deseamos en ese mundo que
sabemos no puede lograrse sino es una construcción
colectiva.
La Cumbre Mundial de Paz es así
mismo un escenario para que los colombianos dialoguen
sobre su propio conflicto y las posibles soluciones
de la mano de los miles de amigos que nos visitarán.